Comprar un apartamento antiguo puede ser el primer paso hacia la vivienda ideal, pero el verdadero potencial solo se alcanza con una remodelación inteligente, funcional y bien planificada. La arquitectura de hace 50 o 60 años en Bogotá ofrece estructuras sólidas, espacios amplios y distribuciones que, con algunos ajustes, pueden adaptarse perfectamente a la vida contemporánea.
Sin embargo, no se trata solo de cambiar acabados. Remodelar con visión implica ver más allá de lo estético: es entender el potencial del inmueble, respetar su carácter y convertirlo en un espacio moderno, cómodo y eficiente.
Antes de comenzar: planificación y propósito
Una buena remodelación empieza mucho antes de romper una pared o comprar materiales. El primer paso es tener claridad sobre lo que se quiere lograr: ¿se trata de una inversión para reventa, un lugar para vivir en el largo plazo, o una propiedad para arrendar?
Con el propósito claro, el segundo paso es armar un equipo profesional. Contar con un arquitecto, un constructor experimentado y un presupuesto realista es lo que marcará la diferencia entre una remodelación exitosa y un proyecto problemático.
Aspectos clave para planear una remodelación con visión:
- Diagnóstico técnico completo: Revisa el estado de las instalaciones eléctricas, hidráulicas y estructurales. Esto define el alcance real de la obra.
- Presupuesto con márgenes: Siempre incluye un 10-15% adicional para imprevistos. Los edificios antiguos suelen tener sorpresas detrás de los muros.
- Diseño personalizado: Piensa en un diseño que se ajuste a tus rutinas, hábitos y estilo de vida. No todo debe seguir modas; lo funcional siempre gana.
- Respeto por el carácter original: Aprovecha los elementos únicos que tenga el apartamento. Un buen diseño mezcla lo antiguo con lo moderno de forma armónica.
- Eficiencia en tiempos: Una remodelación bien gestionada puede tardar entre 2 y 6 meses, dependiendo de su complejidad. Planifica con base en plazos realistas.
Remodelar es una oportunidad para reconfigurar tu vida en un espacio hecho a tu medida. Pero también es una inversión, y cada decisión de diseño debe sumar al valor del inmueble.
Qué debes renovar sí o sí
Aunque cada inmueble es distinto, hay intervenciones que suelen ser necesarias en casi todos los apartamentos antiguos. Son obras estructurales o funcionales que no solo mejoran la experiencia de habitar, sino que también evitan problemas futuros.
Estas son las áreas clave que debes renovar en profundidad:
- Instalaciones eléctricas: Reemplaza completamente los sistemas antiguos. Integra iluminación moderna, puntos de internet y domótica si es posible.
- Tuberías de agua: Cambia las redes hidráulicas obsoletas para evitar fugas, humedad y corrosión.
- Cocina y baños: Son los espacios más transformados en una remodelación moderna. Rediseña su distribución, mejora la ventilación y utiliza acabados durables.
- Ventanas y aislamiento: Mejora el confort térmico y acústico cambiando marcos, vidrios y sellos. Esto también puede mejorar la eficiencia energética.
- Pisos y muros: Instala nuevos acabados con materiales resistentes y atemporales. Si es posible, rescata y restaura pisos de madera original o enchapes antiguos valiosos.
- Almacenamiento inteligente: Incorpora muebles empotrados, closets optimizados y soluciones que aprovechen al máximo cada metro cuadrado.
- Zonas de transición: Piensa en cómo se conectan los espacios. Pasillos amplios, divisiones abiertas y circulación fluida mejoran la sensación de amplitud.
Estas intervenciones no solo hacen más habitable el apartamento, sino que incrementan notablemente su valor de reventa o arriendo. Un inmueble antiguo bien remodelado puede competir en calidad y diseño con cualquier proyecto nuevo.
Espacios con carácter, tecnología y diseño
Una remodelación bien pensada no busca imitar lo nuevo, sino crear un diálogo entre el pasado y el presente. Un apartamento de los años 60 puede mantener su fachada clásica, conservar su altura de piso a techo, y a la vez tener iluminación LED, domótica, electrodomésticos empotrados y materiales de bajo mantenimiento.
En Bogotá, donde las condiciones climáticas y de ruido varían según la zona, una buena remodelación también debe adaptarse al entorno. En sectores fríos o cercanos a cerros, por ejemplo, se puede integrar calefacción por zonas, ventanas térmicas o materiales cálidos. En zonas más ruidosas o con alta exposición al sol, vale la pena invertir en cortinas térmicas, películas UV o aislamiento acústico.
Convertir un apartamento antiguo en una vivienda soñada es posible si se hace con criterio, respeto y planeación. Remodelar con visión es más que modernizar: es construir un hogar duradero, funcional y con alma.





